Las cifras de rendimiento para la campaña 2017/18 apuntan a un crecimiento mundial en comparación con la última cosecha, mientras los datos provisionales del Consejo Oleícola Internacional correspondientes a noviembre de 2017 estiman la producción mundial en 2.900.000 t.
Aunque la información está sujeta a actualizaciones adicionales, según el COI la producción europea toma la delantera, con una producción conjunta proveniente de España, Italia, Grecia y Portugal que asciende a 1.800.000 t. aproximadamente.
A estos países les siguen Argelia, Argentina, Jordania, Marruecos, Palestina, Túnez y Turquía, que se estima produjeron conjuntamente más de 800.000 t. de aceite de oliva, así como los países no miembros del COI, Siria, Australia y Chile, que produjeron 177.000 t.
El organismo internacional advierte que, dadas las abundantes precipitaciones en muchos países durante el pasado otoño e invierno, es muy probable que estos datos se revisen más adelante. Y, en ese caso, considera que el aumento de la producción contribuirá a estabilizar los precios en el mercado internacional.
El principal importador de aceite de oliva sigue siendo Estados Unidos, que representa el 37% del mercado mundial, seguido por la Unión Europea, que representa el 16%.
Entre los miembros actuales del COI se encuentran Argelia, Argentina, Egipto, la Unión Europea (y sus 28 Estados miembros), Irán, Israel, Jordania, Libia, Montenegro, Marruecos, Palestina, Túnez, Turquía y Uruguay. Estos países representan el 94% de la producción mundial de aceite de oliva, el 96% del mercado de exportación y el 72% del consumo.