La crisis de bajos precios en origen del aceite de oliva y la falta de medidas que permitan revertir esta situación, han provocado que las tres organizaciones agrarias, las cooperativas y los industriales vuelvan a convocar nuevas acciones de protesta. Por ello, el sector olivarero ha hecho un llamamiento a la masiva participación de las movilizaciones previstas para el día 30, porque “ahora más que nunca necesitamos el apoyo de toda la sociedad”, subrayaron.
Estas organizaciones recordaron que el precio del aceite comenzó a caer desde marzo del año 2018, tras una situación de lluvias inusuales y que, desde entonces, no ha remontado. Asimismo, precisaron que los márgenes de rentabilidad están muy comprometidos ya que, según diferentes informes de organismos nacionales e internacionales, por debajo de los 2,70 euros no es rentable el cultivo, especialmente el olivar tradicional, mayoritario en esta provincia.
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Así, el sector olivarero quiere poner freno a esta tendencia a la baja de los precios del aceite de oliva y que las administraciones pongan en marcha los mecanismos legales que se encuentran a su alcance para conseguir una estabilidad en los mercados. Entre ellos, la actualización de los precios de desencadenamiento del almacenamiento privado (o la aplicación del supuesto de “graves perturbaciones del mercado”); la puesta en marcha de la extensión de norma a través de la Interprofesional del Aceite de Oliva, una eficaz medida de autorregulación que supondría una revolución al hacer obligatoria la retirada de aceite de oliva en campañas excedentarias a favor de campañas deficitarias; la lucha y prohibición de la venta a pérdidas; y la adecuación de la Ley de la Cadena Alimentaria.