Con este nuevo sistema fotovoltaico flotante, añadido a otra planta solar independiente sobre suelo de 700 KW que ya entró en funcionamiento en febrero de 2021, se conseguirá lograr prácticamente la autonomía energética y reducir de manera muy sensible la propia huella de carbono que la compañía jiennense lleva certificando a través de DNV desde 2011.
El proyecto consistirá en la instalación de 2.120 módulos Fotovoltaicos Mono PERC de 470 Wp con una potencia total de 1 Mw que permitirá a Castillo de Canena generar un importante ahorro de costes, además de evitar la emisión en un plazo de 18 meses de 829 t. de CO2 y otros gases de efecto invernadero. La planta flotante, con una superficie de 8.000 metros cuadrados, evitará que se tengan que arrancar unos 180 olivos en caso de haber utilizados sistemas de instalación tradicionales sobre suelo.
Además de ello, la cobertura de una extensión muy importante del área de la balsa de riego reducirá de manera notable la evaporación del agua que contiene, estimándose que se ahorrarán unos 11.200 metros cúbicos anuales del preciado líquido por este concepto. De esta manera, la huella hídrica que Castillo de Canena lleva certificando con DNV desde el 2014, también continuará reduciéndose.